Consejos para ahorrar en tus vacaciones

Cuando viajamos solemos salimos de nuestra zona de confort, incluso cuando tenemos hasta el más pequeño detalle ‘bajo control’. Precisamente, uno de los aspectos positivos de conocer nuevos sitios radica en el hecho de tener que adaptarse, de buscar alternativas y eso nos ayuda a conocernos mejor.

En esta entrada de mi blog vamos a abordar algunos consejos para ahorrar en vacaciones, porque mantener una economía controlada y bien distribuida debería de ser una prioridad para ti.

Disfrutar de la comida autóctona forma parte de la experiencia de viajar.
  • Haz dos comidas ‘fuertes’ y otra de más ‘suave’.

Antes que nada, comer suave no implica comer poco o comer mal…¿O acaso coméis poco o mal cuando estáis en el trabajo? Se trata de equilibrar tu economía para poder distribuir mejor tu dinero y optimizarlo para más cosas. ¿Eres de los que despilfarras y no piensas en lo que gastas? Espero poderte ayudar con esta entrada del blog.

Tanto si tienes un viaje programado como si vas a tu aire, en tus vacaciones no vas a tomar las mismas decisiones que cuando estás en tu vivienda habitual por lo que los hábitos deben cambiar un poco. Recomiendo empezar por desayunar muy fuerte, puesto que vas a aprovechar al máximo tu día y necesitas empezar con energía. Un café o té verde/negro puede ser la bebida perfecta si está bien acompañada por un plato. Evitar desayunar sólo bollería puesto que es importante desayunar fuerte pero equilibrado. Mezclar una tostada de pan con embutido, tomar fruta o cereales son buenas opciones. Si tienes la opción de comer bollería llévatela para media mañana.

La comida al mediodía puede ser rápida, si vas con prisas, o puede ser fuerte, si optas por cenar poco. A mi me funciona acostumbrar al cuerpo a hacer una buena comida o una buena cena, de esta manera, estás educando a tu cuerpo a saber cuando comer más y cuando comer menos. Es más recomendable comer fuerte al mediodía y cenar más suave, así descansarás mejor y te sentirás bien, pero como he dicho, eso depende de tu o con quién viajes.

Diferentes tipos de monedas

  • Acerca del cambio de moneda.

Si vais a un país con una moneda diferente a la tuya… ¡No te apures!, Hoy día existen muchas soluciones y alternativas. Bajo mi experiencia, es mejor cambiar lo justo y usar tarjeta de crédito (mejor evitar las de débito) ya que el tipo de cambio es bueno y en todo momento controlas lo que pagas. La pega de las tarjetas es si eres muy descuidado puesto que si la pierdes puedes estar en problemas.

Recomiendo siempre cambiar moneda en tu banco de confianza o si lo prefieres, en el país de destino al que vayas. Cuando estuve en Argentina, llevábamos Pesos Argentinos cambiados de Barcelona y el tipo de cambio que nos dieron fue bueno, sin embargo, en Buenos Aires necesitamos más efectivo y el cambio que conseguimos resultó ser mucho mejor. En otro viaje que hice a Costa Rica, necesitaba más ‘cash’ y cambié en el país de destino consiguiendo peor cambio que el que obtuve, inicialmente, en Barcelona. Nunca vas a saber exactamente donde vas a cambiar mejor ya que depende de muchos factores externos, así que es mejor llevar lo necesario y usar tarjeta de crédito y si necesitas o quieres más efectivo, buscar buenos sitios en el país de destino (si los hay y los encuentras) y si no, siempre tienes la tarjeta de crédito a tu disposición para gastar.

  • Acerca de las tarjetas de crédito.

Revisa que tu tarjeta de crédito no tenga restricciones en el país al que viajes y sobre todo, aumenta la cantidad que puedes usar, es decir, tu tope máximo de gasto. Pongamos por ejemplo que con tu tarjeta de crédito puedes gastar, mensualmente, 1000 €, pero hay que tener en cuenta que cuando no estás en vacaciones controlas más lo que gastas, así que mi recomendación es que cuando viajes, subas a 1500 o 2000 € la cantidad máxima que puedas disponer. Los números son un ejemplo y debes adaptarlo a tus necesidades y a tu capacidad de gasto que tengas.

Viaja cómodo y seguro. Lleva ropa cómoda y adaptada al tiempo de tu destino.

Para acabar, recuerda que viajar es dejar una parte de ti para adentrarte a cosas nuevas. Viajar es, definitivamente, expandir tu mente hacia nuevos lugares con el objetivo de aprender de otras culturas y conocerte mejor.

¿Qué beneficios aporta vivir en el extranjero?

‘Viajar es lo único que compras y que te hace más rico’

Este verano hará 4 años que tuve mi primera experiencia viviendo en el extranjero. Corría el verano de 2015 cuando me mudé a vivir a California para pasar allí todo el verano y esa experiencia cambió mi visión por completo. Nunca antes había vivido en otro país…¡Ni siquiera había vivido en otra ciudad de mi país!

El objetivo de esta entrada es recopilar los beneficios y las complicaciones que tiene estar fuera de tu zona de confort porque…aunque parezca que vivir fuera es increíble (que lo puede llegar a ser), las personas tendemos a relativizar y a ver sólo las ventajas de todo aquello que no nos sucede a nosotras mismas.

Si piensas que vivir en el extranjero va a ser un camino de rosas puede que vayas un poco equivocado a no ser que seas una persona muy adaptable y que no le importe desligarse de sus ataduras por un tiempo determinado y superar retos continuamente. Antes que nada, hay que valorar qué tipo de experiencia en el extranjero vas a tener. En mi caso, fui a California a mejorar el Inglés (Americano) y a vivir una experiencia que no sabía qué beneficios me podía aportar pero que con el paso de los años ha sido imprescindible para ayudarme en la toma de decisiones de mi día a día y a ver mi vida de forma diferente.

Foto de clase en la escuela (CEL-San Diego downtown) donde estuve mejorando mi Inglés

Te recomiendo que sigas leyendo esta entrada tanto si tu objetivo es tener una experiencia en el extranjero para mejorar un idioma e integrarte en una comunidad diferente a la tuya como si es por otros motivos ya que cuantos más opiniones tengas sobre aquello que vas a hacer mejor preparado estarás.

Como decía, ir a vivir a un país extranjero no es un camino de rosas pero es una experiencia que te puede cambiar la vida. Para empezar, hay que tener presente que va a generar un esfuerzo económico (salvo casos muy concretos como que vayas con una beca o con un trabajo asegurado) y que al igual que vivir fuera te va a dar muchos aprendizajes también te va a aportar algunas frustraciones tanto al inicio como más adelante: Ocuparte de tener tu visado en regla, buscar un centro donde puedas estudiar, encontrar un trabajo o montar tu propio negocio (de lo más difícil y desafiante que puedes hacer) conocer mínimamente la zona en la que vas a vivir, hacer amistades, aprender el idioma local (y fortalecer tu inglés), introducirte en una nueva cultura, comida, horarios etc… Así que si vas sólo con el chip de ‘vivir la vida’ y te guías exclusivamente por lo que ves en la televisión y/o te cuenta la gente, es un buen momento para que te plantees algunos de los aspectos que acabo de enumerar. ¡Aún estás a tiempo!

Fuente de agua en Balboa Park (San Diego)

Vivir en otro país (y/o en otro continente) supone un gran desafío pero que a cambio te aporta grandes virtudes. La primera, vivir fuera te ayuda a crecer a nivel personal. Es probable que tengas pensamientos contradictorios cuando estés en el nuevo país…¡Es normal! Y más cuando las decisiones que tomas dependen de uno mismo. Esa lucha de pensamientos te hará más fuerte y te lo digo por experiencia. Otra gran virtud y que está estrechamente relacionada con la primera es que tu capacidad para solucionar problemas mejorará. ¿A qué no lo hubieras dicho nunca? Cuando tienes pensamientos contradictorios no puedes pensar claramente así que te tendrás que superar y encontrar soluciones a problemas que nunca antes habías tenido. Fácil, sencillo y para toda la familia. Una tercera virtud de vivir en el extranjero es…la mejora continua por estar fuera de tu zona de confort. Nunca antes, a no ser que ya vivieras independizado en tu país, te has tenido que cuestionar tantas cosas que ya dabas por hecho: Dónde y qué comprar, sitios a los que ir o visitar, cómo y cuándo moverse etc…Pero es que incluso estando independizado en tu país de origen partes con grandes ventajas que si lo haces en otro país (más difícil si es otro continente). Salir de tu zona de confort te ayudará a ser más fuerte y a progresar más como persona. Si tengo que destacar una cuarta virtud (hay muchísimas más) es hacer amigos y contactos por todo el mundo. Si hay algo que llena de verdad es conocer a gente de todas partes del mundo puesto que es una manera más sencilla de entender nuevas culturas y de aprender nuevas maneras de vivir y de hacer las cosas…un win-win total tanto para ti como para la otra persona nativa. Una amistad así se puede mantener de por vida y más hoy día que vivimos en un mundo globalizado en el que disponemos de redes sociales.

A modo de resumen, si tienes la oportunidad o te estás planteando ir a vivir al extranjero no lo dudes por un momento. Aprenderás a entender la vida de forma diferente, cambiarás y evolucionarás y aprenderás a relativizar muchas situaciones que antaño se te hacían una montaña. Conectarás con gente muy diferente de ti de la que podrás aprender mucho y si vuelves a tu país lo harás siendo una persona mejor, más resolutiva y más feliz por volver a casa.