Cómo el yoga puede cambiar tu vida

Como todo el mundo sabe, practicar yoga con regularidad es una forma excelente de aliviar el estrés, de centrarse en uno mismo (en tus sensaciones) y de mejorar tanto a nivel físico como mental pero…Si se practica el yoga como una disciplina, puede cambiar tu vida.

Son tantos los beneficios que el yoga nos da tanto a nivel físico, mental y emocional que necesitaría varios posts para analizarlos profundamente. Basta con dedicar varias sesiones a la semana para darse cuenta del poder que tiene esta disciplina en nosotros y los muchos efectos positivos que nos aporta. Hace más de 1 año y medio que practico yoga y os voy a contar, bajo mi punto de vista, los puntos más importantes a destacar.

Mejora la respiración.

El yoga, es una práctica que te enseña a respirar de manera concreta, activa y siguiendo un orden. La respiración siempre está presente en todas las asanas que practiques y será tu aliado a la hora de mejorar tu práctica. Las asanas combinadas con una buena respiración mejorarán tu circulación sanguínea, es decir, hará que tanto tu cerebro como tus órganos vitales funcionen mejor. Respirar de manera activa ayuda también a equilibrar tu ritmo cardíaco y a relajar tus músculos lo que evoca en una mejor práctica. La respiración es uno de los elementos más importantes del yoga.

Mejora la concentración.

Mantener la concentración a lo largo de toda la práctica será una dura prueba y más si eres novato o si no estás acostumbrado. La fuerza mental es tu máximo aliado y a la vez, tu peor enemigo. Deberás aprender a centrarte en el ‘aquí y ahora’ y dejar de pensar para aprender a sentir. Por esa razón, la concentración es tan importante puesto que te ayudará a que las asanas te salgan mejor y a coordinar mejor tu respiración con cada ejercicio. El límite te lo marcas tú mismo/a.

Equilibra el sistema nervioso.

Mientras practicas yoga estimulas a que tu cuerpo se relaje consiguiendo controlar la respiración. La práctica de esta disciplina activa el SNP que ayuda a reducir el ritmo cardíaco y la presión sanguínea. El sistema nervioso se equilibra y tu cuerpo lo agradece.

Mejora la flexibilidad y fortalece tus músculos y huesos.

Uno de los cambios a corto plazo que notas practicando yoga es que, gradualmente, mejora tu flexibilidad. Con voluntad y entreno mejoras y te estiras más y el cuerpo, lo valora de manera muy positiva. Es fundamental cuidar bien la alimentación para ayudar a tu cuerpo a ser más flexible. Una buena dieta siempre sumará, nunca restará.

Con el aumento de la flexibilidad desaparecen dolores y se fortalecen músculos y articulaciones. Hay que calentar bien e ir con más cuidado si son asanas nuevas. Uno debe conocer sus propios límites para superarlos con el paso del tiempo.

El yoga ayuda también a fortalecer los músculos que trabajan de manera diferente a un gimnasio convencional. La práctica de las asanas evita lesiones y protege a tus músculos y articulaciones. Mejora tu coordinación y al trabajar con tu propio peso fortaleces tus músculos de la parte superior e inferior de tu cuerpo.

La práctica de yoga previene lesiones y fracturas en tus huesos, consigue mejorar tu postura corporal y frena la pérdida de masa ósea.

Hay muchas razones para practicar yoga y es que mucha gente confunde hacer yoga con meditar. Son disciplinas diferentes que trabajan puntos en común. ¿A qué esperas para probar una clase de yoga?